Caída de tensión en cables de energía: el gran enemigo silencioso de las instalaciones eléctricas

Caída de tensión

Caída de tensión en cables de energía: el gran enemigo silencioso de las instalaciones eléctricas

En cualquier instalación eléctrica hay un fenómeno inevitable que todo instalador conoce (o debería conocer muy bien): la caída de tensión.
Cada vez que una corriente circula por un cable, se produce una pérdida de voltaje. El problema aparece cuando esa pérdida es excesiva, porque entonces no solo hablamos de números en un cálculo, sino de seguridad, funcionamiento, dinero y normativa.

Muchas incidencias en instalaciones eléctricas no vienen por defectos del equipo, sino por una caída de tensión mal dimensionada. Este aspecto es crítico y es imprescindible manejarlo correctamente.

Cuando baja la tensión, sube el riesgo

Cuando el voltaje en una línea desciende por debajo de lo admisible, los receptores tienden a demandar mayor intensidad para mantener su potencia.

Este aumento de intensidad provoca:

  • Incremento de la temperatura del conductor
  • Mayor estrés térmico sobre el aislamiento

Si el cable no está correctamente dimensionado, puede ocurrir:

  • Aceleración de la degradación del aislamiento
  • Disparos intempestivos de protecciones
  • En el peor de los casos, incendios


Una caída de tensión excesiva no es solo un error de cálculo: es un problema de seguridad real.

Funcionamiento de los equipos: la tensión importa 

Los equipos eléctricos y electrónicos están diseñados para funcionar con una tensión nominal concreta.
Cuando esa tensión no llega correctamente al punto de consumo:

  • Motores pierden par y se recalientan
  • Luminarias reducen su rendimiento o parpadean
  • Equipos electrónicos pueden fallar, reiniciarse o estropearse

En instalaciones de alumbrado, automatización o procesos industriales, una caída de tensión elevada se traduce directamente en mal funcionamiento y averías prematuras. Al final, el problema no “parece” del cable, pero lo es.

Eficiencia económica: cada voltio que cae también cuesta dinero

La caída de tensión no solo se nota en el funcionamiento, también se nota en la factura.

  • Más intensidad → más pérdidas por efecto Joule
  • Más pérdidas → más energía desperdiciada
  • Más energía desperdiciada → más coste energético

En instalaciones de uso continuo, estos pequeños márgenes pueden suponer un sobrecoste considerable a lo largo de la vida de la instalación.
Elegir correctamente la sección del cable desde el inicio no es un gasto extra: es una inversión en eficiencia.

Normativa: cumplir el REBT no es opcional

El Reglamento Electrotécnico para Baja Tensión (REBT) establece claramente los límites máximos de caída de tensión permitidos según el tipo de instalación.

No cumplir estos valores implica:

  • Instalaciones que no son legales
  • Problemas en inspecciones y legalizaciones
  • Responsabilidades para el instalador

Por eso, calcular y verificar la caída de tensión no es un “detalle técnico”, es una obligación profesional.

Calidad del cable: más allá de la sección

No todos los cables son iguales. Más allá de la sección teórica, la calidad del conductor, del aislamiento y del proceso de fabricación marcan la diferencia:

  • Mayor fiabilidad
  • Mejor comportamiento térmico
  • Vida útil más larga
  • Mayor seguridad para la instalación

Trabajar con cables Prysmian es apostar por tranquilidad, cumplimiento normativo y prestaciones contrastadas, algo especialmente importante cuando lo que está en juego es la seguridad de personas e instalaciones.

Tablas y cálculo rápido de caída de tensión

En el día a día de un instalador eléctrico, el tiempo es un recurso crítico. Por ello, es fundamental contar con herramientas fiables que permitan comprobar de manera rápida si la sección del cable es la adecuada para una determinada longitud, intensidad y tipo de instalación.

Las tablas de caída de tensión ofrecen ventajas importantes:

  • Facilitan la elección correcta del cable.
  • Reducen errores de dimensionado.
  • Ahorran tiempo en el diseño de la instalación.
  • Garantizan el cumplimiento de los criterios establecidos por el REBT.

Normativa aplicada en los cálculos

Para elaborar estas tablas se tienen en cuenta las principales normas que regulan la resistividad y los coeficientes de caída de tensión:

En todos los cálculos, la resistividad se incrementa un 2 % por efecto piel y proximidad. Los coeficientes se calculan para distintos valores del cos φ: 1, 0,9 y 0,8.

Tabla de aplicación rápida

A continuación se muestra una tabla de referencia que permite determinar rápidamente la sección mínima de cable según la longitud de la línea y la intensidad de corriente. También facilita la comparación de criterios normativos y el ajuste de coeficientes según el número de conductores por fase:

Sección (mm²)Cos φUNE-EN 60228
0,5166,03
0,50,974,26
0,50,882,44
1133,06
10,937,16
10,841,22

Esta tabla ofrece al instalador una guía rápida para determinar la sección mínima del cable según longitud e intensidad, comparar criterios normativos y ajustar coeficientes según el número de conductores por fase, facilitando decisiones seguras y eficientes en cada instalación.

La caída de tensión es un enemigo que impacta directamente en seguridad, funcionamiento, eficiencia y cumplimiento normativo. Dimensionar correctamente los cables y contar con herramientas confiables, así como utilizar cables de marcas reconocidas como Prysmian, no solo previene problemas graves, sino que optimiza el rendimiento de la instalación y reduce costes a largo plazo.

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