16 Jul La eliminación de las MCCP en cables eléctricos: un nuevo estándar impulsado por la normativa REACH
La industria eléctrica atraviesa un proceso de revisión profunda en lo relativo a los materiales empleados en la fabricación de sus productos. La normativa europea REACH ha introducido cambios significativos en este ámbito, y uno de los aspectos más relevantes de esta transformación afecta directamente a las parafinas cloradas de cadena media, conocidas como MCCP.
Tabla de contenidos
Para instaladores y profesionales del sector, comprender este cambio resulta fundamental, dado que las decisiones que se adopten en los próximos meses condicionarán la disponibilidad y las características de los productos en el mercado.
Qué son las MCCP y por qué han sido objeto de restricción
Las MCCP han sido empleadas durante décadas en los compuestos de PVC utilizados en la fabricación de cables. Su función principal consistía en actuar como plastificantes secundarios y aportar propiedades retardantes de llama, características que se conseguían a un coste de producción reducido. Por este motivo, constituyeron durante largo tiempo una solución técnica eficaz y económicamente competitiva.
No obstante, el avance del conocimiento científico ha puesto de manifiesto los riesgos asociados a estas sustancias. En la actualidad, las MCCP están clasificadas como sustancias persistentes, bioacumulativas y tóxicas (PBT). Esta clasificación implica que se degradan con dificultad, tienden a acumularse en el medio ambiente y en los organismos vivos, y pueden generar riesgos tanto para los ecosistemas como para la salud humana, particularmente en las fases finales del ciclo de vida del producto, cuando el cable es sometido a procesos de reciclaje o de gestión como residuo.
Este perfil de riesgo corresponde precisamente al tipo de comportamiento que las autoridades europeas llevan años tratando de erradicar de las cadenas de producción industrial.
Marco regulatorio y calendario previsto
Desde el año 2021, las MCCP figuran en la lista de Sustancias Extremadamente Preocupantes (SVHC) dentro del reglamento REACH, uno de los marcos normativos en materia de seguridad química más exigentes a nivel internacional. Este hito no ha sido, sin embargo, el punto final del proceso regulatorio.
Actualmente, la Agencia Europea de Sustancias y Mezclas Químicas (ECHA) trabaja en el desarrollo de una restricción específica bajo el Anexo XVII del reglamento, que limitará de forma directa la producción, comercialización y uso de estas sustancias en diversos productos, entre ellos los cables fabricados en PVC.
Las previsiones actuales apuntan a que dicha restricción sea plenamente efectiva antes de enero de 2027 para la mayoría de aplicaciones. Si bien este plazo puede parecer amplio, resulta considerablemente ajustado para aquellos fabricantes que deben rediseñar formulaciones, validar nuevos compuestos y adaptar sus procesos productivos en consecuencia.
El principal desafío: preservar el rendimiento técnico
La sustitución de una sustancia química presente en formulaciones consolidadas durante décadas constituye un proceso considerablemente más complejo que el simple reemplazo de un componente por otro. Los cables eléctricos deben continuar cumpliendo requisitos técnicos muy exigentes en materia de flexibilidad, resistencia mecánica, comportamiento frente al fuego, durabilidad y fiabilidad a largo plazo.
Sectores como la construcción, la energía, las telecomunicaciones o las infraestructuras críticas requieren soluciones capaces de operar de forma segura durante décadas, en condiciones frecuentemente exigentes. En consecuencia, cualquier alternativa a las MCCP debe garantizar el mismo nivel de calidad y prestaciones, sin excepción alguna.
Esta circunstancia exige a los fabricantes destinar recursos significativos a la investigación y el desarrollo, con el objetivo de obtener compuestos que satisfagan simultáneamente las exigencias regulatorias y las necesidades técnicas reales de instaladores, ingenierías y usuarios finales.
Sostenibilidad y reciclaje como criterios estratégicos
Más allá del cumplimiento normativo, esta transición responde también a una necesidad creciente de reforzar la sostenibilidad de los procesos industriales. La capacidad de reciclar materiales de forma segura y eficiente constituye un criterio cada vez más relevante para fabricantes, promotores y responsables de proyectos.
La presencia de determinadas sustancias químicas dificulta estos procesos de reciclaje, limitando las posibilidades de reutilización de los materiales al final de su vida útil. Por este motivo, el sector se orienta progresivamente hacia productos concebidos desde su diseño para facilitar su recuperación y reintegración en nuevos ciclos productivos, una filosofía alineada con los objetivos ESG que un número creciente de organizaciones incorpora a su estrategia corporativa.
Prysmian se anticipa al cambio normativo
En este contexto de transformación, Prysmian ha completado la eliminación de las parafinas cloradas de cadena media (MCCP) en la totalidad de su gama de cables, anticipándose a las restricciones que la normativa europea REACH prevé implantar en los próximos años.
Este resultado ha sido posible gracias al desarrollo de nuevos compuestos de PVC libres de cloroparafinas, capaces de mantener el mismo nivel de prestaciones técnicas que sus productos anteriores. La compañía ha logrado así preservar el rendimiento y la fiabilidad de sus soluciones, incorporando al mismo tiempo una mejora sustancial en términos de seguridad química.
Para los clientes, esta evolución se traduce en beneficios concretos: una reducción de las sustancias potencialmente tóxicas presentes en sus instalaciones, una mejor reciclabilidad de los materiales, una mayor alineación con los criterios ESG de sus propios proyectos, y la garantía de disponer de productos preparados para cumplir con los futuros requisitos regulatorios europeos.
Sinelec, distribuidor oficial de Prysmian
En calidad de distribuidor oficial de Prysmian, en Grupo Sinelec ponemos a disposición de instaladores, ingenierías y profesionales del sector la totalidad de la gama de soluciones ya adaptadas a este nuevo escenario normativo. Ofrecemos asesoramiento especializado con el fin de ayudar a seleccionar, en cada proyecto, el producto más adecuado, acompañando a nuestros clientes en la transición hacia instalaciones más seguras, sostenibles y preparadas para los requisitos futuros del sector.
La retirada progresiva de las MCCP no debe interpretarse como una simple obligación normativa más dentro de un calendario regulatorio extenso. Refleja, en realidad, un cambio de fondo en la manera de entender la fabricación de cables: uno en el que la seguridad química, la sostenibilidad ambiental y la excelencia técnica dejan de ser objetivos independientes para integrarse en una misma visión de negocio.





No hay comentarios