El cuello de botella de la carga en CA: por qué la CC gana terreno en proyectos de alta rotación

El cuello de botella de la carga en CA: por qué la CC gana terreno en proyectos de alta rotación

Cuando un instalador se plantea un proyecto de recarga rápida en corriente continua (CC), el primer reflejo suele ser preguntarse: ¿hay potencia suficiente?, ¿hace falta un centro de transformación?, ¿qué coste añade la compañía distribuidora?

Son preguntas razonables, pero parten de un diagnóstico incompleto. El verdadero límite de velocidad en la recarga no siempre está en la red eléctrica del edificio, sino en un componente que lleva el propio vehículo: el cargador embarcado, u OBC (On-Board Charger).

Entender ese cuello de botella (y cómo evitarlo sin disparar el presupuesto de la instalación) es lo que marca la diferencia entre un proyecto de CC viable y uno que se descarta por «demasiado caro para lo que hay disponible».

Qué es el OBC y por qué limita la carga en CA

Todo vehículo eléctrico incorpora un convertidor interno, el OBC, cuya función es transformar la corriente alterna (CA) que recibe del cargador en la corriente continua (CC) que necesita la batería. Es un componente físico, con un tamaño y un peso acotados por el propio fabricante del vehículo, y eso le impone un límite de potencia: en muchos vehículos, las potencias habituales del OBC se sitúan en torno a 7,4, 11 o 22 kW, aunque existen configuraciones superiores.

Da igual la potencia que sea capaz de entregar el punto de carga: si el OBC del vehículo satura a 11 kW, esa es la velocidad real de carga, aunque el wallbox instalado soporte más. El instalador puede optimizar la instalación de CA todo lo que quiera, que el límite seguirá estando en un componente sobre el que no tiene ningún control.

Esto explica por qué, en espacios donde el tiempo de ocupación de la plaza tiene un coste de oportunidad (un parking de pago, una gasolinera, un área de servicio, un concesionario), la CA deja de ser una respuesta satisfactoria por mucho que la instalación esté bien ejecutada: el problema no está en el cargador, está en el propio vehículo.

Cómo la CC evita el límite del OBC

La carga en CC resuelve este cuello de botella por diseño, no por fuerza bruta. La conversión de CA a CC, que en la carga convencional recae en el OBC del coche, se traslada al propio cargador. La energía se entrega ya convertida, directamente a la batería, sin pasar por el componente que actuaba de cuello de botella.

El resultado es que, en CC, el OBC deja de ser el elemento que limita la potencia de conversión. La potencia disponible pasa a estar condicionada por el cargador, la instalación y, también, por la capacidad de carga en CC que admita el propio vehículo.

La potencia de entrada que exige el cargador

Resuelto el límite del OBC, aparece el obstáculo que sí depende del proyecto. La mayoría de cargadores rápidos en CC del mercado están pensados para potencias de 50 kW en adelante, lo que en la práctica suele exigir:

  • Una nueva línea eléctrica de alta potencia
  • Un centro de transformación (CT) propio
  • Trámites y plazos con la distribuidora que pueden alargar el proyecto varios meses
  • Una inversión que, en parkings, gasolineras o concesionarios de tamaño medio, rara vez se justifica por el uso real que va a tener el punto de carga

Este es el motivo por el que tantos proyectos de CC se quedan en la fase de estudio: no porque la CC no sea la solución técnica adecuada, sino porque el equipo elegido exige una infraestructura eléctrica que el emplazamiento no tiene y que no compensa construir solo para ese punto de carga.

Qué conviene valorar antes de proyectar una CC

Una instalación de carga rápida debe plantearse como un proyecto global, no únicamente como la elección de un cargador de mayor potencia. Antes de decidir el equipo, conviene tener resueltas estas cuestiones:

AspectoQué conviene analizarImpacto en el proyecto
Potencia disponibleCapacidad real de la infraestructura y margen frente a la potencia contratadaDetermina si el proyecto puede ejecutarse sobre la instalación existente o exige ampliación
Entorno de instalaciónExposición a lluvia, polvo, golpes, tráfico o condiciones adversasDefine el nivel de protección necesario del equipo (IP, IK, rango de temperatura)
Sistema de montajeDisponibilidad de soluciones en pared, pedestal o estructura móvilFacilita adaptar el cargador a un emplazamiento con poca superficie disponible
Conectividad y supervisiónComunicación Ethernet o 4G y compatibilidad con protocolos como OCPPPermite monitorizar el equipo y anticiparse a incidencias de forma remota
Formato y ruidoDimensiones del equipo y comportamiento del sistema de refrigeraciónEspecialmente relevante en talleres, parkings cubiertos y espacios semicerrados

De todas ellas, la potencia disponible suele ser la que decide si el proyecto sale adelante o se descarta, precisamente porque es la que más presupuesto añade cuando el equipo elegido no encaja con la acometida existente.

Por eso, cada vez más fabricantes están desarrollando cargadores rápidos en CC pensados específicamente para trabajar sobre acometidas estándar, sin exigir ampliación de potencia ni centro de transformación. Uno de esos equipos es el Sonic Wall de Circutor.

Cuando el propio equipo resuelve el obstáculo: el Sonic Wall de Circutor

El Sonic Wall es una estación de recarga rápida en CC, de formato ultracompacto, pensada específicamente para no arrastrar el problema de la potencia de entrada: ofrece hasta 22 kW en corriente continua partiendo de una alimentación trifásica estándar de 400 V y 32 A, la misma acometida que ya emplean numerosas instalaciones de CA de uso comercial.

En términos de proyecto, esto significa:

Estación de recarga rápida en CC de formato ultracompacto
  • Sin ampliación de potencia contratada, al encajar en la capacidad que ya tienen muchos locales comerciales, parkings o estaciones de servicio.
  • Sin centro de transformación, al no requerir una acometida de media tensión, evitando una de las partidas más costosas y con más plazos de tramitación.
  • Salida en CC de 200 a 920 Vcc y hasta 73 A, entregando esa energía directamente a la batería, sin pasar por el OBC del vehículo.
  • Compatibilidad con gestión dinámica de carga (DLM), para repartir la potencia disponible entre varios puntos sin superar la potencia contratada.

Sus características cubren también el resto de aspectos a valorar antes de proyectar una CC:

  • Protección: IP65/IK10, apto para exteriores exigentes, con un rango de temperatura de trabajo de -40 ºC a +75 ºC.
  • Instalación: admite montaje en pared, sobre pedestal o en estructura móvil, con un tamaño y peso reducidos que facilitan su integración en emplazamientos con poca superficie disponible.
  • Experiencia de usuario: pantalla táctil, lectura RFID y pago por QR, pensado para funcionar sin necesidad de personal presente gestionando el cobro.
  • Conectividad: Ethernet, 4G y soporte para OCPP 1.6J y OCPP 2.0, lo que permite integrarlo en plataformas de gestión y anticiparse a incidencias antes de que afecten al servicio.

Un proyecto, no solo un equipo

Como distribuidores oficiales de Circutor, en Grupo Sinelec disponemos de cargadores como el Sonic Wall, su estación de recarga rápida en CC de formato ultra compacto, diseñada específicamente para entornos de uso intensivo como los descritos. Podemos ayudarte desde la fase de estudio hasta resolver cualquier duda técnica antes de presentar la oferta a tu cliente, para que el proyecto llegue definido, completo y listo para ejecutar.

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